sábado, 5 de enero de 2008

.... MENUDO CHIMBORAZO

Acabo de regresar hace unas horas de la cima de Ecuador el CHIMBORAZO 6310m y hacía mucho tiempo que no me encontraba tan cansado y que no sufría tanto en una montaña. Razones la verdad es que encuentro unas cuantas, pero probablemente la de mas peso, sea el hecho de pasar de la playa a los 6000 metros en apenas 24 horas y sin aclimatación alguna. A esto hay que unir las condiciones de la montaña, y el miedo que he pasado en muchos tramos. Creo que ir solo, con crampones y piolet de alquiler “bien” afiladitos y sin una cuerdita a la que echar mano en momentos de apuro, es lo menos recomendable.

Salí para la cumbre de 5000m a las 11,30 de la noche, por delante iban 13 austriacos con 7 guías a los que alcancé bastante rápido poniéndome a su rebufo, algo imprescindible para mi, pues aunque intenté memorizar la ruta con luz antes de salir, me hubiera sido imposible seguir el trazado en ese caos de hielo, piedras y seracs. A las 12,30 nos cruzábamos con mis buenos amigos Colombianos (Carlos y Felipe). Se les había echado la noche y al no encontrar el camino de vuelta se habían visto obligados a vivaquear a 5500m. Los frontales del grupo y de los japoneses que venían por detrás les libraron de una mala pasada. Para ese entonces la mayoría, por lo peligrosa que estaba la montaña, emprendían el regreso. Yo decidí acoplarme al grupo delantero para sentirme más seguro (dos austriacos con un guía, a la postre muy profesional aunque tuve que echarle una manilla para bajar a los dos austriacos, bien es cierto que no me separé de ellos ni un momento, no quería verme bajando solo en aquellas condiciones). El escaso conocimiento técnico de los dos austriacos me facilitó la bajada, cosa que agradezco aunque tuve que trabajar bastante, destrepando y asegurando con el único tornillo del guía y su pedazo de cuerda de escasos 20m. En definitiva aquello se hizo interminable, ya os podéis imaginar, creo que soy incapaz de recordar cuantos largos pudimos hacer, ahora, mejor era eso que bajar a pelo.
Por si fuera poco he pasado mas frío que carracuca, que dicen en mi pueblo, como mi intención era ir a la Antártida, no tengo nada de material y para colmo me olvido el forro polar en el hotel, de no ser por el plumífero y el casco prestados por los colombianos aun estaría tiritando y no solo tendría el pómulo partido por un trozo de hielo, tendría la cabeza con un par de sablazos más para mi colección.

Como dijo aquel no hay montaña fácil y sobre todo nunca hay que subestimarla, lo que aparentemente parecía muy sencillo, al final me ha resultado una montaña muy dura, aunque las vistas de la cumbre lo compensan. Ver sobresalir los conos volcánicos sobre un mar de nubes es espectacular, aunque el frío y el viento eran tan intensos que es la primera vez que las pestañas se me congelan y me impiden abrir bien los ojos.

Después de una duchita y unas horitas de sueño, carretera y manta camino de Quito, que es donde nos encontramos ahora, dispuestos a recibir a los Reyes Magos.

Espero que a los que habéis sido buenos os traigan muchos regalos y a los que no tanto, que os traigan un buen carboncito para pasar el invierno.

Como este ordenador no me deja mandar fotos las emplazo para la pròxima.

3 comentarios:

Pilar dijo...

Me alegra que esta parte de la aventura la tengas superada, y me alegra imaginar la satisfacción que debes sentir ahora que estás ya a resguardo y viendo que te trajo Baltasar en Quito...ahora viene mi pero..., pero no arriesgues tanto que a los políticos (familia política) se os acaba cogiendo cariño y ya sabes como soy, anda prueba a ver si te puedes "colar" en alguna "visita" a la Antartida y para casa, que ya estais tardando.
Besazos a todos.
Nota:
Le dices a Javier y a Vera que este año he debido ser muy buena porque me han traido los Reyes regalitos muy interesantes.

puerto blázquez dijo...

Bueno... me alegro que tu y tus montañas estéis en paz.
Besazos para todos.

elisa dijo...

Hola Paco, me ha sorprendido muy gratamente descubrir tu gran aventura, aunque no he podido leer todo, intentaré ponerme al día rapidamente muy me resulta emocionante, sobre todo porque por mi padre, voy en busca de los Briongos que hay perdidos por España y tú aún andas más lejos. Buen viaje y suerte. ELISA BRIONGOS MOLINA (Valencia)