jueves, 24 de enero de 2008

NOS VAMOS A VENEZUELA

El intento de ascender la montaña más alta de Colombia va a quedar para otra ocasión. Ayer intentamos llegar al poblado indígena de Nabusimaque, en el corazón de la Sierra de Santa Bàrbara, pero nos resulto imposible. Como siempre algo tuvo que ver el coche, aunque hay que decir que las condiciones eran bastante complicadas. Por una parte es sorprendente comprobar, como en los tiempos que corren aún sea posible ver culturas y gentes por las que no ha pasado el tiempo en miles de años, siendo fieles a sus costumbres, tradiciones y creencias (“los gringos vienen a llevarse nuestro oro y enfadan a los dioses que nos tratan mal con sus rayos, granizos y tormentas”). Ante una reflexión y con un escaso castellano, a uno le queda poco que decir, pero denota una gran hostilidad hacia uno. Por otra parte, la enorme militarización de la zona, impone un gran respeto. En la carretera los controles son cada cinco kilómetros y aunque dan seguridad dificulta bastante el trayecto. En la sierra los batallones se apostan en puntos estratégicos y te muestran la cruda realidad de este país. En definitiva, no estamos aquí para arriesgar nada y lo mejor es cambiar de aires. Ahora empiezan otros problemas, estamos a dos horas de la frontera Venezolana y a buen seguro en tierras de Chaves las cosas no van a ser sencillas.

miércoles, 23 de enero de 2008

UN DIA DE BUCEO

Nos despedimos de la playa con buenas sensaciones después de un fantástico día de buceo. Javier disfrutó de lo lindo, enchufarse a la botella y ver los peces desde su propio medio le impactó. Ahora partimos para la Sierra de Santa Marta a ver que pasa con el Pico Colón, a sabiendas de que será casi imposible. Parece ser que la guerrilla y los indígenas de la zona imperdirán el intento.

jueves, 17 de enero de 2008

LOS PIRATAS DEL CARIBE ASALTAN CARTAGENA DE INDIAS


Fotos:Javier surfeando y papi con su mayor tesoro

Ya llevamos unos cuantos días en Colombia y la verdad es que ya hemos superado nuestra mala salida de Ecuador. Este país es alucinante, muy bonito y sus gentes muy agradables. Hemos hecho el recorrido de los “carteles de la droga”, una primera parada en Cali en casa de nuestro buen amigo Fabián, quien nos ha tratado genial y nos ha brindado toda su hostipalidad. De hay avanzamos hasta Medellín, ciudad muy bulliciosa, donde sorprende ver a miles de personas por la calle a todas horas, demasiado ruidosa para nosotros, y ahora nos encontramos en Cartagena de Indias. Esta ciudad es preciosa y merece la pena acercarse a echar una ojeadita, muy recomendable, aunque lo que son las playas de la ciudad dejan un poco que desear.


Nos está sorprendiendo mucho lo caro que es todo en este país. Cierto es que estamos bastante mal acostumbrados y cuando volvamos a casa necesitaremos un buen proceso de adaptación. El primer día que vayamos al super, creo que nos volveremos con las manos vacías.


Mañana partimos destino el Parque Nacional de Santa Marta, donde se encuentra la montaña más alta de Colombia. La gente nos comenta que es una zona complicada, aunque yo soy optimista. Me resulta difícil creer que estando a tan solo 42 kilómetros de la costa y con férreo control que el ejercito tiene sobre esta, el acceso sea peligroso, pero bueno, hasta no estar allí y recabar la información pertinente es absurdo hacer conjeturas al respecto.
Ya os contare si es posible o no, y si es que no, habrá que disfrutar de sus playas que dicen que son las mejores de por acá.


Por cierto, ya tengo cámara de fotos nueva, y aprovecho para probarla aquí mismo con unos regalitos de lo que más quiero en este mundo. MIS PERLAS.

Video: Juan Valdés con su nuevo look.

jueves, 10 de enero de 2008

MENUDO RECALENTON TENEMOS

Ya estamos en Colombia, aunque a este ritmo no se si llegaremos a alguna parte. Para 85 km hemos invertido 5 horas, con sus tres recalentones y paradas incluidas. Creo que este coche tiene los días contados en esta familia. Hoy le he reparado el radiador que perdía por tres sitios, y cuando ya íbamos a partir goteaba la bomba del agua. Si sigo cambiando y arreglando casas cuando lo venda va a ser una ganga.
El paso de la frontera ha sido bastante complicado y muy largo, quizás es mi pinta de narco. Tengo la sensación de que este país va a ser arto complicado. Es enorme y le atraviesan tres cordilleras que hacen que los trayectos se conviertan en interminables jornadas. Por mi parte siempre insisto en saber los kilómetros de los trayecto y nunca creo las referencias de tiempo que me dan, aunque desgraciadamente se suelen confirmar (es difícil asimilar que se tardan 10 horas en hacer 400 km).
Vamos camino de Cali…

miércoles, 9 de enero de 2008

BAJON DE ANIMO

Llevamos ya mucho tiempo viajando y estamos pasando los peores momentos del viaje. Hace dos días nos olvidamos en un taxi la bolsa con la cámara de video y fotos y gran parte del material audiovisual de todo el viaje. Durante dos días hemos hecho de todo para intentar recuperarlo (desde patrullar la ciudad, hasta anuncios con 1000 dólares de recompensa en la radio), pero ya hoy tiramos la toalla y partimos camino de la mitad del mundo y luego para Colombia.
La verdad es que en estos días nos ha bajado mucho el ánimo y tenemos ganas de volver. Imagino que se junta un poco todo, ya van muchos días y el cansancio pesa, aunque espero que esta mala sensación cambie.

En mi proyecto de subir la cumbre más alta de todos los países de Sudamérica, a partir de aquí las cosas se ponen muy crudas. La cima colombiana esta en una de las zonas complicadas de Colombia, donde la guerrilla y los pueblos indígenas es probable que aborten mi intento. En Venezuela no creo que haya problemas, pero el Pico Neblina en Brasil está en las entrañas de la selva amazónica.

Si hasta ahora hemos colgado poco documento grafico, a partir de ahora no se lo que pasara.

lunes, 7 de enero de 2008

sábado, 5 de enero de 2008

.... MENUDO CHIMBORAZO

Acabo de regresar hace unas horas de la cima de Ecuador el CHIMBORAZO 6310m y hacía mucho tiempo que no me encontraba tan cansado y que no sufría tanto en una montaña. Razones la verdad es que encuentro unas cuantas, pero probablemente la de mas peso, sea el hecho de pasar de la playa a los 6000 metros en apenas 24 horas y sin aclimatación alguna. A esto hay que unir las condiciones de la montaña, y el miedo que he pasado en muchos tramos. Creo que ir solo, con crampones y piolet de alquiler “bien” afiladitos y sin una cuerdita a la que echar mano en momentos de apuro, es lo menos recomendable.

Salí para la cumbre de 5000m a las 11,30 de la noche, por delante iban 13 austriacos con 7 guías a los que alcancé bastante rápido poniéndome a su rebufo, algo imprescindible para mi, pues aunque intenté memorizar la ruta con luz antes de salir, me hubiera sido imposible seguir el trazado en ese caos de hielo, piedras y seracs. A las 12,30 nos cruzábamos con mis buenos amigos Colombianos (Carlos y Felipe). Se les había echado la noche y al no encontrar el camino de vuelta se habían visto obligados a vivaquear a 5500m. Los frontales del grupo y de los japoneses que venían por detrás les libraron de una mala pasada. Para ese entonces la mayoría, por lo peligrosa que estaba la montaña, emprendían el regreso. Yo decidí acoplarme al grupo delantero para sentirme más seguro (dos austriacos con un guía, a la postre muy profesional aunque tuve que echarle una manilla para bajar a los dos austriacos, bien es cierto que no me separé de ellos ni un momento, no quería verme bajando solo en aquellas condiciones). El escaso conocimiento técnico de los dos austriacos me facilitó la bajada, cosa que agradezco aunque tuve que trabajar bastante, destrepando y asegurando con el único tornillo del guía y su pedazo de cuerda de escasos 20m. En definitiva aquello se hizo interminable, ya os podéis imaginar, creo que soy incapaz de recordar cuantos largos pudimos hacer, ahora, mejor era eso que bajar a pelo.
Por si fuera poco he pasado mas frío que carracuca, que dicen en mi pueblo, como mi intención era ir a la Antártida, no tengo nada de material y para colmo me olvido el forro polar en el hotel, de no ser por el plumífero y el casco prestados por los colombianos aun estaría tiritando y no solo tendría el pómulo partido por un trozo de hielo, tendría la cabeza con un par de sablazos más para mi colección.

Como dijo aquel no hay montaña fácil y sobre todo nunca hay que subestimarla, lo que aparentemente parecía muy sencillo, al final me ha resultado una montaña muy dura, aunque las vistas de la cumbre lo compensan. Ver sobresalir los conos volcánicos sobre un mar de nubes es espectacular, aunque el frío y el viento eran tan intensos que es la primera vez que las pestañas se me congelan y me impiden abrir bien los ojos.

Después de una duchita y unas horitas de sueño, carretera y manta camino de Quito, que es donde nos encontramos ahora, dispuestos a recibir a los Reyes Magos.

Espero que a los que habéis sido buenos os traigan muchos regalos y a los que no tanto, que os traigan un buen carboncito para pasar el invierno.

Como este ordenador no me deja mandar fotos las emplazo para la pròxima.